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Grafopatologias

El método de la grafología racional y la grafoterapia.

Para el explicar el controversial método de la grafología Racional de Vicente Lledó debemos comprender primero que su concepción es holística observando al hombre desde el punto de vista integral cuerpo mente.
Lo segundo que hay que tener en cuenta es que Lledó le quiso dar un alcance a la grafología racional como terapia demasiado amplio, con unas potestades que por el momento no consideramos posibles como ser la posibilidad de curar el cáncer, sin embargo esto no obsta que su método pueda ser válido, dado que por lo menos presenta cierta lógica teórica que es lo que aquí se expone.

La grafoterapia.

Al analizar una escritura, el grafólogo puede distinguir determinados signos gráficos que en su conjunto son manifestaciones de determinados síntomas patológicos, ya sea orgánicos como psicológicos.
Muchos métodos grafoterapeuticos buscan distinguir cuales son los síndromes gráficos compatibles con los síntomas patológicos. Sin embargo este método lo que hace es ocultar del grafismo los síntomas, pero la patología no desaparece, pues el síntoma es la manifestación o expresión de la patología.
Lo que debería hacer el grafólogo grafoterapeuta es tratar la causa de la patología.

Las patologías y los SGO

Cada patología tiene correspondencia con determinados síndromes gráficos orientativos, pero debemos tener en cuenta que sus causas pueden ser muy diversas.

Por ejemplo, los síndromes gráficos orientativos compatibles con síntomas de los problemas cardiorespiratorios son: presión débil, letras fraccionadas, brisados, puntos innecesarios, temblores, torsiones, deformaciones de óvalos, óvalos apretados, puntuación baja, cortes patológicos, escritura suspendida, hampas en llama, entre otros.

Pero estos signos gráficos no hacen otra cosa que reflejar la insuficiencia cardiorespiratoria, sin embargo, nada nos dice sobre sus causas, que pueden ser muy diversas (Neumonía, obstrucción de las vías respiratorias, drogadicción o alcoholismo, obesidad, derrame pleural, perdida de sángre, etc).

Emociones y cuerpo

Si junto a la medicina oriental entendemos como toda emoción genera una liberación de neurotransmisores y químicos internos que irán a parar a distintas partes del cuerpo, podemos afirmar que esta energía liberada ira a recaer y tendrá consecuencias en aquellas áreas, en aquellos órganos que son menos receptivos a recibir determinado torrente energético, ya sea por sobrecarga, ya sea por atrofia o por mal funcionamiento.

En otras palabras, los órganos irán recibiendo la información, como energía eléctrica, emanada de nuestra mente y derivada de nuestras emociones.

Si el órgano no está apto para recibir determinada carga energética, puede llevar a la patología.

Quiere decir esto que toda enfermedad tiene su origen en la mente y en las emociones?

Por supuesto que no toda patología se debe a la respuesta emocional del individuo, pues también deberíamos cuestionarnos porque el órgano no soporta determinada corriente energética emanada de nuestra mente.

Puede ser por diversos agentes exógenos cómo virus, bacterias, o por drogas, alcohol, los alimentos que consumimos, etc.

Es decir, debemos entender que cuando hablamos de que somos cuerpo y mente, debemos entenderlo como un énte único sincronizado, unifuncional, que distinguimos y discriminamos sólo conceptualmente.

Las causas funcionales – Disfunciones

Cuando hablamos de las causas que debe conocer el grafoterapeuta, se refiere justamente a la causa funcional, es decir, cuál es la causa que está generando el mal funcionamiento o respuesta del órgano, el mal funcionamiento o respuesta de la mente y el mal funcionamiento o respuesta de las emociones.

Estas son las llamadas causas funcionales.

Puede el grafólogo conocer la causa de las enfermedades?

la grafología racional, puede el grafólogo conocer no sólo la expresión gráfica de determinadas patologías sino que también puede conocer sus causas.

Para esto el grafólogo debe determinar, ya no la interpretación de los signos gráficos, sino las causas de estos.

Es decir, ya no se trata de observar el movimiento e interpretarlo como signo compatible con determinada conducta o expresión, sino determinar cuál es la causa que da origen a dicho movimiento gráfico.

Para esto, la grafología racional buscará explicar el origen del desarrollo motriz básico.

  • SUBIR: Movimiento de extensión
  • BAJAR: Movimiento de flexión
  • AVANZAR: Movimiento de abducción
  • REGRESAR: Movimiento de aducción

Las fases funcionales

Estos cuatro sentidos básicos, al ponerlos en el papel, estamos poniendo también en marcha las cuatro FASES FUNCIONALES del proceso transformador de energía.

Proceso que todos los seres vivos realizamos y que en este caso queda reflejada en la escritura.

Estas son fases de endofunción y de exofunción

Endofunción = subir y regresar (captar energía y transformarla)
Exofunción = bajar y avanzar (disponer de la energía y devolverla).

  • Intercambio de energía con nuestro ambiente.
  • Tomar energía y devolverla posteriormente
  • La captación de energía la denominaremos endofunción y la devolución al exterior exofunción
  • Entre una y otra suceden otras funciones.

Los subsentidos

Ahora bien, debemos tener en cuenta que muchas veces cada uno de los sentidos no se dan solos, sino que van acompañados de subsentidos debido a la rotación de los trazos, facilitado por la rotación de la mano, y a estos también hay que darles una causa o razón.

Los trazos o movimientos que avanzan o regresan, pueden ir acompañados de los subsentidos SUBIENDO Y BAJANDO.
Los trazos o movimientos que suben o bajan, pueden ir acompañados de los subsentidos AVANZANDO Y REGRESANDO.
Los trazos o movimientos que no varían su sentido inicial, los llamaremos CENTRADO.

Los 12 trazos

Si contamos los tres subsentidos por los cuatro sentidos básicos nos dará un resultado de doce movimientos motrices posibles que configura 12 trazos posibles al momento de confeccionar las letras, las palabras, los grafismos en general.

DOCE TRAZOS es el conjunto máximo posible que puede tener todo grafismo, ya sea éste un escrito, un dibujo, un garabato, etc.

El útil de escribir, al posarse sobre el papel, sólo tiene estas doce posibilidades de movimiento, debido a que son las únicas doce posibilidades de movimiento de la mano.

Ahora bien, cada uno de los 4 movimientos motrices básicos entonces tiene 3 subsentidos y como expresión vital a la que aludíamos ut supra, cada uno de dichos movimientos tiene su origen en cada una de las 3 causas funcionales, orgánica, mental o emocional.

Expliquemos mejor esto con un ejemplo

El trazo ascendente y descendente

El movimiento de subir tiene como origen la realización de un esfuerzo, mientras que el movimiento de bajar tiene su origen en la expresión del reposo.

De aquí es que el grafólogo pueda decir que todo movimiento ascendente se interpreta como aspiración, pretensión, exigencia, búsqueda de un yo superior.

En otras palabras la causa del movimiento ascendente es obtener algo que no tenemos y que queremos alcanzar.

El movimiento descendente se interpreta cómo autoafirmación e imposición.

Es decir que tiene su origen en algo que ya poseemos y por lo tanto no es necesario el esfuerzo, sino más bien hacerlo valer, apoyarnos o descansarnos en lo que ya tenemos.

Estos son movimientos vitales básicos los realiza el niño apenas nace.

La endofunción y la exofunción – Energía que entra y sale

Vemos en el movimiento ascendente la manifestación de una fase endofuncional (incorporar algo al organismo, a la mente o las emociones que no se tiene) y en el movimiento descendente una fase exofuncional (expresar algo del organismo, de la mente o de las emociones que se tienen).

Volviendo al principio subsentido y causa funcional

Ahora bien, estos movimientos contiene 3 subsentidos, y estos subsentidos tienen 3 causas funcionales (orgánica, mental, o emocional), es decir, se realizan por algo o para algo.

El trazo que sube centrado

Así, si volvemos al ejemplo de los movimientos ascendentes podemos decir que cuando el subsentido que adquiere es centrado (o que también podríamos decir que no adquiere subsentido y al cual llamaremos como movimiento o trazo Sube Centrado o por sus siglas S/C) señalaremos que se está ejecutando un movimiento cuya fase es de endofunción de origen funcional emocional, pues se trata de un movimiento básico que como señalamos, se trae al nacer y no necesita ningún desarrollo posterior.

Siguiendo está misma lógica ya podemos estar señalando que todo movimiento que no adquiere subsentido (o cuyo subsentido es centrado lo que es lo mismo) es un movimiento de origen emocional.

El trazo S/C responde pues a un movimiento cuya causa es incorporar una necesidad básica vital de tipo emocional o sentimental.

Los subsentidos regresando y avanzando ya tienen un motivo otorgado, desarrollado con posterioridad a medida que se va desarrollando la motricidad.

El trazo que sube avanzando

El subsentido avanzar – S/A – es pues una fase endofuncional cuya causa es la intención de avanzar, conquistar terreno, desplazarse de un lugar a otro.

Es por lo tanto un movimiento que responde a una causa de necesidad de desarrollo físico u orgánico.

El trazo que sube regresando

Y el subsentido regresar – S/R – es una fase endofuncional cuya causa es la intención de volver sobre los propios pasos, revisar que no se tiene, que se dejó atrás, que se abandonó, dónde estaba y ya no está.

Esto es lo que hace el niño cuando mira hacia atrás y por lo tanto este movimiento responde a una fase endofuncional cuya causa es la necesidad puramente mental o psiquica (no hay ninguna emoción ni desarrollo motríz o físico en juego) de revisar lo que se dejó lo que se abandonó, observar, reflexionar.


No es la intención aquí desarrollar todo el método de la grafología racional sino explicarlo y fundamentarlo, por lo que estará en el lector extender esta base de razonamiento a los demás sentidos y subsentidos. Si quieres profundizar al respecto puedes comunicarte con nosotros al mail aranco@grafoestudio.com


Alteración de la función – sobrecarga o atrofia

Ahora bien, decíamos al inicio que las causas de una patología o enfermedad que puede ser de tipo física, mental o emocional, generan determinados síntomas que pueden manifestarse en diversas partes de nuestro cuerpo o de nuestra mente o en ambas, y que esto sucedía debido a que la energía liberada por nuestra mente, nuestras emociones, o nuestros órganos, ira a recaer en aquellas áreas, que no están preparadas para recibir la carga energética normal.

Ya sea por sobrecarga funcional (se realiza mucho la función y esto se expresa en el trazo o movimiento reiterado), ya sea por atrofia funcional (no se realiza suficientemente la función y esto se expresa en la anulación u omisión del trazo o movimiento) o decíamos también que podía deberse a la mala ejecución de la función y aquí es donde entran a tallar las esencias de cada uno de los trazos pues tienen que ver con la forma de ejecutar la función de la que se trate.

Las energías que desatan cada función

Cada función desata una carga energética y esta carga energética a su vez está compuesta o integrada por tres integrantes pues como decíamos en cada expresión vital, en cada célula, en cada molécula de nuestro cuerpo aparece la sincronización unifuncional del sujeto, cuerpo, mente y emoción, y esto no es ajeno a la carga energética que también posee derivados de las tres integrantes, orgánica, mental y emocional.

Cada uno de los movimientos se podrá realizar de manera más o menos curva, más o menos rápida, de manera más o menos controlada, de manera más o menos amplia, ejerciendo más o menos fuerza física, con determinados cambios de ritmo que se traducen en aumentos y disminuciones de presión.

Las tres integrantes energ éticas manifestadas en el trazo

De esta forma tenemos que las tres integrantes energéticas expresadas en cada uno de los movimientos y por lo tanto de los trazos son:

La línea

Que responde a la integrante energética mental y que refiere a la forma del movimiento (más o menos curva) y velocidad del movimiento.

La dirección

Que responde a la integrante energética emocional y refiere al movimiento más o menos controlado y al tamaño del movimiento (más o menos amplio).

La presión

Que responde a la integrante energética orgánica y refiere a la mayor o menor fuerza física ejercida sobre el ambiente (el soporte papel), la que se ejerce con un determinado ritmo (la mayor o menor presión que impondremos al trazo al comienzo o al final del mismo).

Retomando el ejemplo del trazo S/C

Volviendo al ejemplo del trazo ascendente, señalábamos que el trazo S/C perteneciente a la fase endógena de la función emocional del individuo, se desprenden las cargas energéticas psíquica o mental, física u orgánica, y emocional o condicional.

Para que esta función se esté ejecutando correctamente, debe desprender determinada energía psíquica, física y emocional.

Cuál es la energía psíquica que debe desprender esta función?

La línea del S/C – integrante energética mental.

La forma del movimiento debe ser el que exige las circunstancias (las condiciones) realizando un movimiento, claro y preciso.

Si tomamos en cuenta que lo que exigen las circunstancias (lo que exige el modelo caligráfico) para este trazo, es realizar un trazo lo más recto posible para que la función de expresar lo que interesa (o más que interesa, se necesita) incorporar permita ir al grano, ser directo, sin vueltas, obtenemos como resultado que el trazo S/C se ejecuta correctamente y libera la energía adecuada cuando se realiza de manera tendiente a recto siguiendo el modelo.

Pero la carga energética que desprende la integrante mental de esta endofunción emocional, no se termina ahí, sino que también comprende la integrante energética velocidad.

La función de adquirir lo que emocionalmente y/o vitalmente, se necesita, debe desprender una energía que permita adquirir lo que se precisa rápidamente, de manera inmediata. Esto nos lleva a que la velocidad de ejecución de este movimiento debe ser rápido.

Dirección del S/C – Integrante energética emocional

En cuanto a la integrante energética emocional de la endofunción emocional S/C, tenemos que el movimiento, la expresión debe realizarse de manera ordenada, equilibrada, con mensura y equilibrio por un lado y de manera eficiente, sustancial, moderado, breve y prudente, sin exageraciones.

Por lo que el trazo que representa este origen debe ser por un lado ordenado y por otro corto o breve.

Y finalmente la integrante energética de la endofunción emocional de adquirir o ir a tomar lo que vitalmente se precisa (S/C) debe realizarse o expresarse de manera suave, delicada, que permita adaptarse a las circunstancias o al ambiente (la hoja de papel) y no al revés, es decir, no pretender que el entorno se adapte a las necesidades del sujeto.

Presión de S/C – integrante energética física

Finalmente, desde el punto de vista rítmico, a medida que el sujeto se va expresando, esta necesidad tendrá que ir disminuyendo, relajándose, estabilizándose.

Es así que la integrante energética orgánica de la endofunción emocional de tomar lo que se necesita del ambiente debe expresarse en un trazo relajado, sin presión y esta debe ir disminuyendo paulatinamente.

Esta misma lógica o línea de razonamiento debe ir proyectándose a su vez a los demás movimientos, a los otros 12 trazos.

Se irá determinando de cada función qué y cómo debe ejecutarse, es decir, que integrantes energéticas precisa expresar cada función.

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