Grafología

Psicopatologías manifestadas en la escritura

Una nueva visión grafológica desde la perspectiva de la teoría cognitiva de Piaget.

La salud mental es el estado de equilibrio que el individuo experimenta respecto a su entorno socio-cultural, lo que le permite participar de la vida social.Entendamos pues a la psicopatología como desadaptación corporal y psiquica del sujeto a su entorno.

Conocimientos previos – la teoría de Piaget

Según el psicólogo Jean Piaget, el niño en la formación del conocimiento ve “formas”, lo que llama “contenido”, pero sin “criterio”.Pensemos en algún mueble de nuestra casa, tenemos un ropero, un escritorio, etc. que podemos distinguir claramente, tal vez hasta le agregamos algún valor sentimental, pero que son para un perro? No hay diferencias, lo mismo corre para el niño pequeño, da igual un mueble que otro, no logra distinguir, no formó, en terminos de Piaget, un “criterio” de lo que las cosas son. Recien cuando ese niño logra intercambiar “contenido” y “criterio”, logra el “equilibrio”.
Pero que es el “equilibrio” según Piaget?Es lo que permite al organismo (al interior del sujeto), lograr la toma de conciencia pasiva de continuidad.Desde cierto “contenido” logramos conformar un “criterio” y viceversa, gracias al “equilibrio”. Así por ejemplo, cuando el niño pequeño tiene frente a él una taza, no ve aún una taza, sino una determinada forma a la que llamamos “contenido”, que varía según el ángulo de vision; pues no es lo mismo ver ese “contenido” desde arriba que desde abajo que desde un costado u el otro. Luego de haber incorporado todas las perspectivas que podia tener la taza, se formará el “criterio” de que se está frente a una taza independientemente del ángulo de vision.
En esto consiste el aprendizaje, en anticipaciones y reconstrucciones (aspectos manifestados y observables por el grafologo en la escritura).
Con el objeto de mantener los procesos que permiten una autorregulación continua, el organismo debe efectuar transacciones rítmicamente con el mundo a su alrededor, una homeostasis con el mundo circundante.
De esta forma, en la relación “contenido-criterio” que llamamos “equilibrio”, el organismo no sólo se afecta a sí mismo, sino también a su entorno. El organismo y su ambiente son interdependientes; la influencia de uno debe actuar sobre el otro, y de ese modo, a su debido tiempo, reaccionar sobre su propia fuente.
Piaget afirma que el “equilibrio” permite la estabilidad con el ambiente, y esto permite al sujeto estar “adaptado”
Pero, como ocurre este proceso de “adaptación”? A través de lo que el mismo Piaget llama “asimilación” y “acomodación”. Concretamente, la adaptación constituye un “equilibrio” entre “asimilación” y “acomodación”.
La “acomodación” se produce cuando el organismo modifica su respuesta para afrontar un cambio ambiental. 
La “asimilación” determina la forma en que se realizará la “acomodación”. 
En otras palabras, se asimila el ambiente y se actua en consecuencia (acomodación).

Las amenazas a la “adaptación”, y por lo tanto origen de las psicopatologías (“equilibrio” entre “asimilación” y “acomodación”) pueden provenir de dos fuentes: una externa, que hallamos en el ambiente, y otra interna, que hallamos en el propio organismo.

Aplicación de la psicología cognitiva a la escritura

Cuando escribimos, debemos “asimilar” el ambiente en el cual actuamos (es decir, debemos asimilar la hoja de papel, tamaño, grosor, testura, etc.) para “acomodar” nuestro organismo (y viceversa), “adaptando” la actividad escritural a la hoja y al útil (lapiz, lapicera, draipen, etc) a nuestras habilidades destrezas y situaciones ambientales (no es lo mismo escribir sentado que de pie o acostado).
En otras palabras, se realiza una toma de conciencia – INPUT – (a través del proceso de “equilibrio” entre”asimilación-acomodación” = “Adaptación”), liberando una actividad (la escritural) – OUTPUT – de lo que se desprende que:
El mal manejo del espacio gráfico en situación normal, es signo de desequilibrio patológico.
Si no se produce la “adaptación” al espacio gráfico, se debe a un “desequilibrio”

Como se estructura la escritura

La escritura se estructura a partir de 4 components elementales: Movimiento, Forma, Presión y Espacio.
Movimiento: Sin el movimiento de la mano, de los dedos, del brazo, no habría escritura, no habría actividad motriz.
Forma: Estos movimientos no son libres sino coordinados, formando letras, líneas, parrafos. Al movimiento le damos determinada forma.

En otras palabras, el movimiento debe ser controlado, coordinado, “adaptado”.El control es la manifestación del consciente, por lo que una escritura que cuida las “formas” de las letras, las líneas, los parrafos, etc, nos muestra una mayor presencia del consciente, de necesidad de control.

Cuando hay menor control, es decir, que la escritura evidencia un predominio del movimiento, hay una menor presencia del consciente, siendo el movimiento el reflejo del inconsciente. 

La lucha o armonía entre ambos, nos hablará del “equilibrio” o “desequilibrio”, de la existencia o no de una patología.

Pero la escritura no se conforma únicamente de “movimiento” y “forma”, sino que estas se manifiestan sobre un soporte, generalmente una hoja, por lo que necesita apoyar el útil sobre el soporte, causando una determinada “Presión” sobre un “Espacio”.

Presión: Es la huella física dejada sobre la superficie del soporte, revelando la energía psicofísica del escribiente, energía que imprime en el ambiente – hoja – intensidad con que se actúa, pasión con que se actúa, sensibilidad que se tiene en relación al ambiente.

Espacio: Es por su parte la huella del pensamiento, dónde generalmente hay un movimiento (desplazamiento de la mano) pero esta no se manifiesta en el ambiente, queda en el interior del individuo sin expresarse. Nos habla pues de la reflexión, la autocensura o interrupción de la acción en el individuo.

Los espacios dejados en blanco como manifestación del equilibrio psicológico.

Ahora bien, la principal manifestación del dominio del espacio gráfico, y por ende de la existencia de equilibrio o desequilibrio psicológico, está dada por los espacios dejados en blanco en la escritura. 
Los espacios en blanco son acción no plasmada en el soporte. Hay movimiento, que es el desplazamiento de la mano, pero no tenemos los elementos presión y forma.
Como en la escritura, el predominio del movimiento sobre la forma, se vincula a que la atención, en el desplazamiento horizontal no visible, se dirige al contenido más que al continente, se piensa en el contenido y no en el continente.

Esta acción refleja pues, acción psiquica, acción interior de pensar, de reflexión consciente para adecuar el acto y la comunicación (del movimiento visible – escritura) a las exigencies internas y externas, o bien a la autocensura impidiendo que ciertos impulsos escapen al control.

Durante el espacio en blanco el autor del escrito puede dejar libre la parte menos consciente, siendo más receptivo.  Ahora bien, no es lo mismo hablar del espacio entre letras que hablar del espacio entre palabras o del espacio entre líneas.

Por definición, la letra corresponde a un sonido articulado de una lengua.Dice el psicólogo Ricardo A. Fernandez, que la letra es la representación de espacio y tiempo que dedicamos al propio Yo y el espacio entre ellas es el lugar que el Yo deja para el otro.
También podemos considerarlo desde que si cada letra es una acción – que no incluye el acto en su totalidad – individualmente considerada: esos saltos, espacios dentro del acto complete, son espacios dónde se permite que el ambiente actúe, donde el suejto se hace perceptivo del ambiente y los requerimentos de este. Es decir, se comparte la actividad con el ambiente que le rodea.
 La palabra por su parte, es el conjunto de sonidos articulados que expresan una idea.

Siendo la palabra la representación de una idea, el espacio dejado entre ellas nos habla de la necesidad de preparación del acto. Es la relación entre el acto y la reflexión, entre la acción (palabra escrita) y la prevision (espacio).
Allende del Campo agrega que es la relación entre impulse (movimiento escritural) y freno (espacio).

En cuanto a la distancia entre renglones, el paso de una línea a otra, es más consciente que la del paso de una palabra a otra y mayor aún que la de una letra a otra, por lo tanto, el mayor o menor alejamiento, será tanto más querido por la persona. Corresponde así, como afirma Allende del Campo “a la voluntad organizadora del sujeto, a su voluntad hacia el mundo exterior”.Así pues, mientras la distancia entre palabras tiene que ver con las relaciones más intimas, con actos concretos (compuesta de diferentes acciones), el renglón refiere a la relación del individuo con la sociedad, con relaciones más lejanas, con el conjunto de actos para alcanzar objetivos.Cuando las líneas se estrechan, sin un debido espaciamiento, tornándose confusa, responde a que el sujeto está tan metido en el acto, que no consigue la perspectiva adecuada para estructurar de manera más clara sus relaciones con el mundo externo, lo que lo lleva a cierta confusion en la organización de sus planificaciones, y su relacionamiento con el entorno social.

Un mayor distanciamiento nos hablaría de una mayor necesidad de revisar lo actuado, de tomar la respectiva distancia para analizar sus actos con la consecuente inseguridad que ello implica. La energía se dispersa con un mal aprovechamiento del tiempo.

Así entendido los espaciamientos en la estructuración y equilibrio del espacio gráfico, debemos señalar, que ha mayor movimiento de la escritura es dable esperar un mayor distanciamiento entre palabras, puesto que la mayor presencia de actividad impulsiva, inconsciente, mayor reflexión y preparación de los actos para adaptarlos al ambiente es necesario. Cuanto mayor sea el predominio de la forma menos necesario se hace el espaciamiento, pues sus acciones (la acción escritural en este caso) son medidas, bien estructuradas y pensada.

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